
Dicen que ya casi se ha esfumado el dosmilocho. Un ochomil. El año sonoro. El año Binguero. El año en que, por un momento, todos fuimos, o seremos, PajaresyEsteso. El dosmilnueve, sí, ha llegado y hay que estar preparado. El dosmilocho es mejor que 2008, pero peor que 2009. Dicen, y yo me lo creo, que será el año del destape. El año en el que morirá definitivamente la Garamond. El año triunfal de la Georgia Ref. Su confirmación. Y yo he puesto toda mi confianza en ella, en sus desajustes, en sus números asimétricos. Si tuviera mucho dinero, lo invertiría todo en ella. En Arte. El ARTE es la Georgia Ref. 1234567890. «¿No te parece preciosa?». 1234567890. Otra vez. 1234567890. Mil veces. «Enmarca y cuélgate sus curvas en una buena horizontal», dice González Blanco. Y es que él sabe de lo que habla. González Blanco tiene mucha intuición y talento. Igual que Velázquez. Porque Velazquez, si viviera, escribiría con una Georgia Ref. Claro que sí. Bien por Velázquez. Bien por el segundo invierno del 2008. Ahí está. Porque hago balance y no me cuadra. Afortunadamente no me cuadra. Igual que la Georgia Ref. Y seguro que la Georgia Ref y yo seremos buenos amigos. Haremos buenas migas. Beberé de ella. Ése es mi firme propósito. Sí, ¿qué te parece, primo? Por fin tengo un propósito que perseguir mientras esté despierto. Un firme. Prieto. Bien construido. Uno con un ombligo de puta madre. El mejor del mundo. Y es que quiero dejarme un coño facial y llenar la luna trasera de un Ford Focus de peluches con cara de mongo. Sí, eso quiero. Y a mí me parece un propósito honesto. Loable. Quizás, debo reconocerlo, con un punto de quimérico y temerario romanticismo. Pero es que es así. Y es que los ochomiles no paran. Son imparable. Un día, los ochomiles, serán nuevemiles, diezmiles… yo qué sé. Pero hay que estar preparado. Los catorce, treinta, los ciento cincuenta oncemiles. Es inevitable. Nacho tiene que estar preparado. Porque, como dicen mis mayores, las montañas están para bajarlas no para subirlas. Y crecen o no. Todos los hacemos.
9 comentarios:
Bandini pronto llegara la primavera y olvidaras el pelo fascial y los peluches con cara de mongo, solo querras dar de revés, revés revés, si siempre del revés para luego lanzar un lametón ganador, y entonces serás tu el que pongas cara de mongo, todos la ponemos...
peluches con cara de mongo y bigote
Tú siempre has sido muy del Nanga Parbat. Admítelo. Del Nanga Parbat y de la mano en los cojones. En la tele han dicho que ahora está en el Tibidabo. El Nanga Parbat, no tus cojones (que lo mismo ahora que te ha dado por correr, también).
Mis cojones están desplumados. Gallina de piel. Puntitos de básket Mikasa. Esa piel no tiene nada q ver con el resto de mi piel. No me fío. No me fío nada. Qué hace ahí esa piel. Piel de gallina desplumada. Y yo quiero saltear mis cojones deshuevados a la sartén con unos ajitos tiernostiernos.
Sueño con el Nalga Parbat y las dunas. Uno unomil de duna equivale a un ochomil de montaña. No sabía que las dunas pueden mojarse.
también puedes hacer un peluche con tu escroto y ponerle bigote
Tengo una noticia que va a contribuir a tu melancolía invernal. Van a hacer otra peli de Karate Kid. El papel de señor Miyagi lo va a hacer... Jackie Chan.
ming en mongo toca el bongo
Espero que no te importe que haya añadido tu blog a la lista de blogs que leo con asiduidad.
Pero lo leo, porque me gusta y punto.
no me importa y .
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