
Alguien debió entregar este texto en el monte Sinaí.
“[…] Porque, sépanlo ustedes, yo nunca “hago carreras”; corro, sencillamente, y hasta cierto punto sé que, si olvido que tomo parte en una competición y me limito a trotar sin prisas hasta que ni siquiera me entero de que corro, siempre gano la carrera […]”.
Alan Sillitoe, La soledad del corredor de fondo.
“[…] Porque, sépanlo ustedes, yo nunca “hago carreras”; corro, sencillamente, y hasta cierto punto sé que, si olvido que tomo parte en una competición y me limito a trotar sin prisas hasta que ni siquiera me entero de que corro, siempre gano la carrera […]”.
Alan Sillitoe, La soledad del corredor de fondo.



